El curso propone el estudio de los procesos y las prácticas, los conflictos y negociaciones, a través de los cuales se ha construido una cultura nacional gestada desde inicios fuertemente excluyentes pero forjada por sucesivos movimientos de resistencia y de inclusión.
Así, si bien el curso sigue una perspectiva diacrónica en su exposición su objetivo es complejizar la comprensión de nuestras cotidianidades económicas, políticas y simbólicas desde temas clave que evidencien estrategias y tácticas en la construcción de nuestra conflictiva y desigual identidad nacional y de esta manera trazar puentes con la actualidad y futuros posibles que se evidencien en la actividad profesional de los estudiantes y sus demás cotidianidades.
Así, si bien el curso sigue una perspectiva diacrónica en su exposición su objetivo es complejizar la comprensión de nuestras cotidianidades económicas, políticas y simbólicas desde temas clave que evidencien estrategias y tácticas en la construcción de nuestra conflictiva y desigual identidad nacional y de esta manera trazar puentes con la actualidad y futuros posibles que se evidencien en la actividad profesional de los estudiantes y sus demás cotidianidades.
Descripción
Este seminario-taller propone estudiar fenómenos comunicativos, mediáticos y tecnológicos en perspectiva interdisciplinaria, crítico-creativa y desde perspectivas teóricas y metodológicas que se derivan de posicionar algunos estudios en América Latina, especialmente en la sociedad colombiana y las condiciones que la determinan: impacto, usos, procesos de producción, transmisión, recepción y análisis de contenidos simbólicos. Se trata de comprender la comunicación como investigación creación, activarla como lectura-escritura de vestigios, huellas, trazos y deseos de la subjetividad, intrasubjetividad e intersubjetividad; como formas de conocer y dar sentido a la realidad; como procesos que escriben diversidad, buscan identidad, interacción, distribuyen conocimiento, contribuyen a consolidar la experiencia de los sujetos, crean ciudadanía crítica y forman opinión pública.
La asignatura se relaciona con las líneas de investigación del Grupo de IECO-Comunicación visual y el programa Quinde audiovisuales,[1] busca identificar las necesidades regionales de análisis y producción de medios, para descentralizarlos y abordarlos desde las diferencias como valor de riqueza que cuestiona los estereotipos y las posiciones unilaterales. Conecta expresiones culturales (tradicionales, contemporáneas, populares, masivas y emergentes) con los medios de comunicación masivos y las redes sociales; lo local con lo global resignificando procesos y productos.
Apertura
El “nuevo sensorium” (W. Benjamín) y las “videoculturas” (Alain Renaud) proponen que el cambio tecnocultural, epistemológico y estético donde la imagen protagoniza, es redimensionado por nuevos regímenes de visibilidad. Entonces, más que imágenes lo que hay son visualidades, estéticas de lo visible, culturas visuales. La imagen y la visualidad buscan hoy miradas y epistemes comunicativas, narrativas, simbólicas e informáticas, para reflexionar sobre cómo se ve, imagina, re-presenta y genera relatos culturales populares y masivos. Desde los fluidos de la sensibilidad a los imaginarios (relatos continuos, estructurados o troceados) y de éstos a la imaginación cultural (dimensión simbólica) donde se apalabran y enuncian como discursos (comunicación oral, gráfica, alfabética, transmedia) y como textos (escritura y lectura de la experiencia subjetiva) que, paradójicamente, afronta también la incomunicación y la opacidad. La imagen se comporta como un arte de la relación, de la lúdica y del sentido, y no únicamente de la mirada o de la ilusión.
Este seminario-taller propone estudiar fenómenos comunicativos, mediáticos y tecnológicos en perspectiva interdisciplinaria, crítico-creativa y desde perspectivas teóricas y metodológicas que se derivan de posicionar algunos estudios en América Latina, especialmente en la sociedad colombiana y las condiciones que la determinan: impacto, usos, procesos de producción, transmisión, recepción y análisis de contenidos simbólicos. Se trata de comprender la comunicación como investigación creación, activarla como lectura-escritura de vestigios, huellas, trazos y deseos de la subjetividad, intrasubjetividad e intersubjetividad; como formas de conocer y dar sentido a la realidad; como procesos que escriben diversidad, buscan identidad, interacción, distribuyen conocimiento, contribuyen a consolidar la experiencia de los sujetos, crean ciudadanía crítica y forman opinión pública.
La asignatura se relaciona con las líneas de investigación del Grupo de IECO-Comunicación visual y el programa Quinde audiovisuales,[1] busca identificar las necesidades regionales de análisis y producción de medios, para descentralizarlos y abordarlos desde las diferencias como valor de riqueza que cuestiona los estereotipos y las posiciones unilaterales. Conecta expresiones culturales (tradicionales, contemporáneas, populares, masivas y emergentes) con los medios de comunicación masivos y las redes sociales; lo local con lo global resignificando procesos y productos.
Apertura
El “nuevo sensorium” (W. Benjamín) y las “videoculturas” (Alain Renaud) proponen que el cambio tecnocultural, epistemológico y estético donde la imagen protagoniza, es redimensionado por nuevos regímenes de visibilidad. Entonces, más que imágenes lo que hay son visualidades, estéticas de lo visible, culturas visuales. La imagen y la visualidad buscan hoy miradas y epistemes comunicativas, narrativas, simbólicas e informáticas, para reflexionar sobre cómo se ve, imagina, re-presenta y genera relatos culturales populares y masivos. Desde los fluidos de la sensibilidad a los imaginarios (relatos continuos, estructurados o troceados) y de éstos a la imaginación cultural (dimensión simbólica) donde se apalabran y enuncian como discursos (comunicación oral, gráfica, alfabética, transmedia) y como textos (escritura y lectura de la experiencia subjetiva) que, paradójicamente, afronta también la incomunicación y la opacidad. La imagen se comporta como un arte de la relación, de la lúdica y del sentido, y no únicamente de la mirada o de la ilusión.